Qué son las cookies, qué tipos hay y cómo controlarlas

Posted by: admin_esencia
Category: Novedades, Tecnología

Te explicaremos qué son exactamente las cookies, qué tipos hay y qué pasa si decides desactivarlas o borrarlas. Las webs actuales funcionan utilizando estos elementos, que también pueden utilizarse para que las empresas publicitarias te espíen para saber tus gustos y venderte mejor publicidad.

Más allá de ir con el cómo evitarlas para maximizar tu privacidad, hoy nos vamos a centrar en que entiendas cuál es la función de estos elementos. Por eso, vamos a explicarte lo que son y los diferentes tipos que hay, de manera que puedas entender su funcionamiento y cuáles desactivar cuando las configures en una página web.

Qué son exactamente las cookies

Una cookie es un fichero de datos que una página web le envía a tu ordenador cuando la visitas. Da igual si estás entrando a la web desde el ordenador o desde el móvil, siempre se solicitará el almacenamiento de la cookie. Tampoco importa si entras desde un navegador independiente o desde el navegador integrado en alguna herramienta o aplicación, también se solicitará la cookie.

La solicitud de almacenamiento del fichero de información en tu ordenador la hará directamente el servidor de la web a la que entras en el mismo momento en el que accedes a ella. Por lo general, notarás que se está solicitando la utilización de cookies porque las webs están obligadas a avisarte y a preguntarte cuáles quieres instalar.

Las cookies suelen utilizarse principalmente para dos finalidades principales: recordar accesos y conocer hábitos de navegación. Las cookies hacen que las páginas web puedan identificar tu ordenador, y por lo tanto, si vuelves a entrar a ellas podrán recordar quién eres y qué has hecho antes dentro de ellas.

Lo más importante de las cookies son sus funciones para recordar accesos. Si no existieran, cada vez que entras en una página tendrías que iniciar sesión en ella, algo que acabaría siendo incómodo. En cambio, gracias a las cookies la página web podrá recordar que eres tú, y por lo tanto podrá permitirte seguir en el perfil con el que iniciases sesión sin tener que volver a escribir tus credenciales.

Las cookies no son malas por naturaleza, ya que son útiles al recordar tus configuraciones y estados en las webs que has visitado en tu actual sesión de navegación. También ayudan a recordar otros datos como que prefieres usar el tema oscuro en una web.

Y la segunda función es la más conflictiva, y precisamente la que ha hecho que tengan tan mala fama. Las cookies también sirven para conocer la información sobre tus hábitos de navegación, algo que pueden utilizar terceros para enviarte información relacionada a tus intereses, pero también para identificarte como usuario según las páginas que visitas.

Algunas empresas como Facebook y otros servicios publicitarios, insertan paquetes de cookies en muchísimas de las webs que visitas en Internet, aunque no estén relacionadas con sus servicios. De hecho, cuando configuras las cookies puedes fijarte en que uno de los apartados que puedes deshabilitar es el de los socios comerciales, que son precisamente las empresas de publicidad.

Estas cookies son como cámaras de vigilancia colocadas por estas empresas por todo Internet, de manera que pueden saber en qué páginas entras, y por lo tanto, crear un perfil de tus gustos personales. También pueden registrar tus búsquedas en los buscadores como Google o Bing, o los internos de tiendas online, también para conocer tus gustos y necesidades.

De esta manera, se puede crear un perfil sobre ti y tus gustos que luego se puede vender o intercambiar con otras empresas. Así, cuando visitas una web que tiene instalado determinado sistema de publicidad, gracias a las cookies que ese sistema tiene en todo Internet puede mostrarte anuncios de temas que sabe que te van a gustar. Esto también vale para cuando Google, Facebook o Twitter venden publicidad, ya que ellos también tienen tus datos.

Qué pasa si desactivas determinados tipos de cookies

En cuanto al qué pasa, dependerá de las cookies que desactives. Si simplemente borras las cookies de tu ordenador a través del navegador, borrarás también las cookies que guardan tus inicios de sesión. Al hacerlo, tendrás que volver a iniciar sesión en todos sitios escribiendo tus nombres de usuarios y contraseñas. También se perderán tus preferencias, teniendo que reconfigurar algunos parámetros en webs, y al borrarlas también tendrás que volver a configurar las cookies de todas las webs.

Si en la configuración de cookies de una web desactivas las publicitarias, cuando estés navegando en esa web no se estará recopilando lo que haces en ella con el fin de completar el perfil de tus gustos personales. Pero esto sólo se aplica a la web donde lo has configurado, por lo que las empresas publicitarias pueden seguir estando recopilando la información en otras webs.

Si desactivas las cookies de análisis, los responsables de las webs tampoco podrán registrar lo que haces en ellas para sus propios fines no relacionados con la publicidad. No tendrán tus patrones de comportamiento, y no podrán incluirlos cuando investiguen qué elementos son más efectivos o más utilizados en su web, o dónde puede haber posibles problemas.

En términos de privacidad, has de saber siempre que cuantas menos cookies actives más privacidad tendrás a la hora de navegar por internet, pero menos personalización tendrás de tu experiencia de navegación. Así pues, la clave está en que encuentres tu equilibrio personal entre privacidad y experiencia. Puedes incluso hacer que tu navegador no guarde cookies o buscar uno que las borre automáticamente para maximizar esa privacidad.

 

 

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